EL
PROGRAMA:
Es irónico
que a pesar de nuestro deseo poderoso de ser felices,
el síndrome de “vamos mejor pero nos sentimos
peor” es cada vez más común. La
barrera más grande a la felicidad y el bienestar
para la mayoría de las personas es tener una
información incorrecta y falta de formación.
Esto a su vez nos lleva a emplear nuestra inteligencia
y esfuerzos en las áreas equivocadas.
Nuestros niveles de bienestar y felicidad son la cimentación
en la cual construimos nuestras vidas y afecta la calidad
y nuestra percepción de todos los otros aspectos.
Por ejemplo, para un hombre feliz que vive en un apartamento
lujoso en la planta cien de un edificio maravilloso,
las ventanas proporcionarán una vista inspiradora,
o tal vez un momento para reflexionar felizmente. Por
el contrario, para el hombre profundamente infeliz las
ventanas no representarían más que un
lugar de dónde tirarse.
Nuestra sociedad, educación y formación
se enfocan principalmente en el bienestar material,
lo que no es suficiente. La actitud más común
es esperar que si sencillamente seguimos con nuestras
vidas y conseguimos las cosas a las cuales hemos aspirado
en nuestra sociedad: casa, coche, televisión,
móvil, ropa bonita, vacaciones maravillosas,
nos llegará la felicidad y el bienestar por si
solos. Bueno, esto suena como si pudiera funcionar,
pero la investigación independiente demuestra
que es muy probable que no funcione. De ahí,
el síndrome: “vamos mejor pero nos sentimos
peor.”
Está claro que las habilidades para gestionar
tu felicidad y bienestar son las más importantes
de todas. Afortunadamente estas habilidades se pueden
adquirir como cualquier otra. La investigación
científica en las universidades emblemáticas
del mundo confirma esto.
Si, por ejemplo, quisieras modelar tu cuerpo o ponerte
en forma, entonces, harías ejercicios, irías
al gimnasio o harías aeróbic por ejemplo.
Si quieres convertirte en un gran nadador, entonces
entrenarías. Sabemos que si hacemos los ejercicios
correctos tenemos toda probabilidad de lograr nuestro
objetivo. De la misma manera, si quieres ser más
feliz, más sano, menos ansioso y menos propenso
a la depresión, puedes formarte para adquirir
estas habilidades también. Estar plenamente presentes
nos lleva a todos a concienciarnos de lo que nos rodea.
Podemos aprender a escuchar a nuestros cuerpos y tomar
la acción apropiada sin recurrir a los medicamentos
o artilugios mágicos. Con la información
correcta, motivación y acciones, podemos desarrollar
hábitos que nos proporcionen una reserva de tranquilidad
y sentido de felicidad y bienestar, que en gran medida
es independiente de condiciones externas.
Sin embargo, si tomas en serio tu felicidad, salud
y bienestar, entonces, es imprescindible que adoptes
una actitud proactiva, que te conviertas en guerrero
de tu bienestar. Esto es necesario por la “regla
de oro”. La regla de oro es muy sencilla, dice
lo siguiente: “Él que tiene el oro determina
las reglas”. Muchas de las elecciones que tomamos
para nuestro bienestar se basan en información
proporcionada por partes interesadas que no siempre
consideran prioritario nuestro bienestar, salud y felicidad.
Tenemos que entrenarnos para hacernos más resistentes
a la ubicua información seductora y engañosa
que nos imponen constantemente.
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