Tanto si crees en alguna religión como si no; tanto si crees en la reencarnación o no, no existe nadie que no aprecie la bondad. Dalai Lama
Ser bondadoso es profundamente sencillo y tiene un efecto tremendamente positivo en tu salud y felicidad, y en las personas de tu alrededor. No es difícil, no cuesta nada y comparte la misma característica paradójica que el amor: cuanto más das, tanto más recibes.
Se pueden encender miles de velas a partir de una vela y la vida de la vela no se acortará. La felicidad nunca disminuye si se comparte. Buddha
Existen muchas oportunidades para ser bondadoso. Sólo necesitamos estar aquí y ahora, en el presente, para ver las oportunidades. Por ejemplo: verdaderamente escuchar a alguien (sin intentar decidir cómo vas a responder); una sonrisa, unas gracias, abrir la puerta para alguien, elegir palabras bondadosas en vez de palabras severas; defender a alguien que no está presente para defenderse a sí mismo, ayudar a la vecina con su compra.
La regla del oro de la bondad es hacer a otros lo que te gustaría que te hicieran a ti.
La bondad puede guiar cualquier relación con otras personas. Puede dar sentido a tu vida. Puede dirigir la manera en la que conduces, tu matrimonio, tu papel como padre, como trabajador. Todo lo demás se desvanece si lo sueltas dejando sólo la bondad.
Piénsatelo durante un momento. Cuando te permites portarte mal con otros y/o enfadarte, puedes fácilmente sentirte mal durante un tiempo – durante todo el día tal vez. Cuando te comportas de manera indiferente hacia los demás te quedarás con una especie de vacío interior – un vacío que no se puede llenar con cosas materiales. Sin embargo, cuando eres bondadoso con los demás, te sientes bien contigo mismo. Ser bondadoso con los demás, en realidad es una manera de ser bondadoso contigo mismo.
Demasiadas veces subestimamos el poder de una caricia, una sonrisa, una palabra cariñosa, escuchar, un piropo sincero, o el acto más pequeño de preocupación por otro, – todo tiene el potencial de dar la vuelta a una vida. Leo Buscaglia
No es fácil ser bondadoso con cada contacto con cada persona. Puede que nos sintamos cansados, estresados, o irritados. Puede que sintamos que satisface mucho más (al menos en este momento) desquitarnos con alguien por algo o simplemente comportarnos de manera indiferente; cuesta menos esfuerzo no preocuparnos.
Sin embargo, si haces este pequeño esfuerzo, si intentas hacer lo mejor que puedas, encontrar en el momento la oportunidad para ser bondadosa, entonces actúa y verás como, cuando causas un efecto positivo en la vida de otra persona, tu propia vida se cambiará a mejor….
Así que, qué forma quieres que tome tu vida.
En medio de crisis globales como contaminación, guerras y hambrunas, la bondad puede ser muy fácilmente desestimada como un asunto de poca importancia o un “lujo” que habría de ser considerado después de haber hecho frente a asuntos más importantes. Pero la bondad es lo que más se necesita en todos esos asuntos. Bob Lozoff
una bondadosa mujer, Teresa de Calcuta, dijo: ” lo que hacemos por nosotros , muere con nosotros, pero lo que hacemos por los demas pasará a la historia.”
Buen artículo, en estos días de pragmatísmo y crisis de valores conviene no olvidarnos de los fundamentos personales.
Desde hoy voy a tenerlo más presente cada día, y lo voy a poner en práctica desde ya.
GRACIAS POR VUESTRAS BONDADES!!!
Me parece que la BONDAD puede ser una buena “medida”
anti crisis(medida alternativa)y ademas al alcance de todos los bolsillos.
Buenos y bondadosos días.
Carlos
Estoy completamente de acuerdo con el contenido del artículo. Además, la práctica de la bondad ayuda a la necesaria espiritualización de la persona, e imprescindible para ser feliz.
Gracias por devolver nuestra mirada a lo realmente importante!! A diario estamos sumergidos en el estrés y rutina diaria y no nos permitimos el lujo de pensar en este tipo de cosas.